Muchas pymes argentinas dejan la renovación del parque informático para último momento: se rompe un equipo, se reemplaza ese y listo. El problema es que ese modo reactivo sale caro: productividad perdida, soporte ad-hoc, equipos heterogéneos que son imposibles de gestionar y software que deja de estar soportado. En 2026, con el fin del soporte de Windows 10 y la presión de herramientas que exigen más recursos, la renovación planificada es una decisión estratégica, no un gasto.
Esta guía te da un marco para planear la renovación de tu parque: cuándo renovar, cómo priorizar, qué comprar, y cómo amortizarlo sin descapitalizar a la empresa.
La vida útil razonable de una notebook o PC corporativa es de 4 a 5 años. Pasado ese tiempo, el rendimiento cae en relación a las herramientas modernas, los tickets de soporte aumentan, la garantía ya venció y el consumo eléctrico empieza a ser mayor al de equipos modernos equivalentes. Si tu parque tiene promedio de 5 años o más, estás en zona de renovación inminente.
Señales claras: usuarios que se quejan de lentitud reiteradamente, discos que empiezan a fallar, fuentes que mueren en meses, compatibilidad problemática con apps nuevas, imposibilidad de migrar a Windows 11 Pro.
No todos los puestos son iguales. Arrancá por los cargos que más horas pasan frente a la PC y cuya productividad más pesa: contabilidad, diseño, desarrollo, atención al cliente con sistemas de gestión pesados. Los cargos con uso ocasional (reuniones, sala común) pueden esperar.
Hacé un inventario rápido con estas columnas: usuario, marca y modelo, año de compra, procesador, RAM, disco, tickets de soporte últimos 12 meses. Los equipos con más tickets y más viejos son prioridad 1.
Si un equipo no puede correr Windows 11 Pro por TPM o CPU, es candidato inmediato a reemplazo. Con Windows 10 ya sin actualizaciones de seguridad, dejar esos equipos en producción es un riesgo de compliance.
Para la mayoría de los puestos: procesador Intel Core i5 de 13va gen en adelante o AMD Ryzen 5 serie 7000 o 8000, 16 GB de RAM, SSD NVMe de 512 GB, pantalla de 14 o 15 pulgadas Full HD, peso menor a 1,6 kg, batería con 8 horas reales, teclado retroiluminado, webcam con privacy shutter. Garantía on-site de 3 años es el cambio más valioso que podés negociar.
Si la PC no se mueve del escritorio, un desktop corporativo sigue siendo la opción más económica y duradera. Microtower con Core i5 o Ryzen 5, 16 GB, SSD 512 GB NVMe, y monitor 24 pulgadas IPS. Mejor rendimiento por peso que una notebook del mismo rango de precio y más fácil de reparar.
Para puestos de AutoCAD, Revit, Solidworks, edición de video o 3D: procesador i7 o Ryzen 7 como mínimo, 32 GB de RAM, SSD NVMe de 1 TB, GPU dedicada (Nvidia RTX A-series o RTX 4060 en adelante). Certificación ISV del fabricante agrega confiabilidad.
La compra directa (CapEx) es la más común pero demanda capital de golpe. Se amortiza contablemente en 3 años según la norma argentina, aunque la vida útil real es mayor.
El renting o alquiler a 36 meses permite renovar el parque sin desembolso inicial grande, con cuotas fijas que son gasto operativo (OpEx). Incluye garantía extendida, soporte y al final del plazo se devuelve o se renueva. Para empresas que quieren previsibilidad contable es muy atractivo.
Algunas marcas ofrecen programas de canje: entregás los equipos viejos como parte de pago por los nuevos. Si tu parque actual es reciente (menos de 4 años), pueden tener valor de rescate.
Comprar todo del mismo modelo está bien si son 10 equipos, pero con 50+ equipos conviene diversificar por segmentos para optimizar costo y rendimiento por rol. Comprar el equipo más barato de cada marca termina saliendo caro: calidad de teclado, bisagras y fuente de alimentación en gamas básicas es notoriamente inferior. Saltearse la capacitación del usuario final cuando se cambia de Windows 10 a 11 o se migra de Office a Microsoft 365 genera una ola de tickets la primera semana.
Mes 1: relevamiento del parque, definición de estándares por perfil, cotización con proveedores. Mes 2: aprobación del presupuesto y compra. Mes 3: preparación de imagen base, migración del primer usuario piloto. Mes 4 a 6: despliegue en tandas de 5 a 10 equipos, con capacitación breve y soporte reforzado.
En Gerbio acompañamos todo el ciclo: relevamiento del parque actual, definición de estándares, cotización por volumen con mejores precios que el retail, preparación de imágenes corporativas, despliegue y soporte post-venta. Escribinos a [email protected] o por WhatsApp desde la home y armamos un plan de renovación ajustado a tu realidad.
En promedio cada 4 a 5 años para notebooks y desktops de uso intensivo, y 5 a 6 años para equipos administrativos. Superado ese plazo, los costos de soporte, la pérdida de productividad y el consumo eléctrico suelen superar el costo de reposición.
Depende del rol. Para comerciales y personal móvil, notebook empresarial con Windows 11 Pro. Para puestos fijos de oficina, desktop Intel Core i5 o AMD Ryzen 5 con SSD NVMe. Para diseño, CAD, video o ingeniería, workstation con GPU dedicada y al menos 32 GB de RAM.
Para pymes con flujo de caja ajustado, recomendamos renovar en tandas priorizando roles críticos primero (gerencia, ventas, contabilidad). Para empresas con presupuesto anual asignado o esquema CapEx, comprar todo junto suele obtener mejores precios por volumen y simplifica el despliegue.
En GERBIO recomendamos evaluar si sirven para puestos secundarios, donar a fundaciones educativas, o disponer mediante empresas de reciclaje electrónico autorizadas. Nunca descartar equipos sin borrado seguro previo para proteger información confidencial.
El renting permite renovar cada 36 meses sin inmovilizar capital y se computa como gasto deducible, ideal para empresas en crecimiento. La compra directa conviene cuando hay flujo disponible y se prioriza la amortización a largo plazo. GERBIO trabaja ambos esquemas según el caso.